8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

jueves, julio 28, 2005

La historia de Harold

Harold no se siente bien. Han sido dos años muy duros. Todo porque una vez pensó que podría tener un trabajo estable. Empresa sólida, atractiva, con buenas perspectivas de sueldo y promoción. El problema es que entró en un puesto normalito, pero sin contrato.

De bombero, de apagafuegos, haciendo mil cosas a la vez, tapando agujeros... soportando a la empresa en sus peores momentos, celebrando los buenos(que aunque pocos, los hubo), aportando dinero para mejorar el equipo informático de la empresa, etc... pero cobrando menos de lo que él quería y bastante menos de lo que el conjunto de tareas requería.

Y de repente, la luz se hizo. Hará cosa de 3 años, hubo un despido en el departamento de sistemas. Casi las mismas responsabilidades, y lo que es más importante, CONTRATO. Pero daba la casualidad de que la circunstancia ocurrió justo antes de vacaciones, y Harold pensó que antes que intentar promocionarse, lo primero era descansar de todas las tareas del año. Primer error. Gracias a otro empleado del departamento de "Usar y Tirar" (Obvio, ¿verdad?), se enteró de que habían vuelto a contratar al mismo tipo... Por lo visto, no había nadie mejor.

Primer torpedo a la línea de flotación... "Bueno" -pensó él- "por lo menos sigo trabajando.... de esclavo, pero trabajo..." Y pasó otro año. Y dió la casualidad de que volvieron a despedir al mismo tipo. No exactamente al cabo de un año desde el primer despido, pero algo así. Y esta vez Harold no quería volver a pasar por lo mismo, así que en cuanto tuvo oportunidad pidió cita en administración y allí fue, tres meses despues, con el mundo por montera y su curriculum como mejor baza.

Segundo error. A su petición de trabajo le siguió una mirada inquisidora. Un telón de silencio. Tonelada y cuarto de rictus inamovible. Aún así, Harold se sentía optimista. "Se lo está pensando, se lo está pensando, se lo está pensando....". La respuesta del gerente fue totalmente inesperada: "Verá, agradecemos el ofrecimiento, pero ese puesto vuelve a estar ocupado por la misma persona. No hemos encontrado a nadie mejor." Harold recibió la frase como si fuese el boxeador que se lanza a acabar con su rival que está con la rodilla en tierra y se encuentra con que empieza a encajar golpes, sin verlos venir.

Aún tuvo tiempo de respirar un poco, poner en orden sus ideas y acertar a decir: "¿Y mi conjunto actual de tareas?" El administrador empezó a ordenar papeles y a colocarlos en cuatro montoncitos perfectamente alineados encima de su mesa. El currículum habia desaparecido entre otros tantos. "Si, verá... es un tema espinoso... Tecnicamente usted está trabajando como externo y cobra por proyecto. De momento, y a falta de carga de trabajo, vaya mirando otras ofertas."

Segundo torpedo. Boquete en la sala de máquinas. Las bombas de achique son inútiles. Barco a pique. Gancho de derecha a la mandíbula. Estrellas, constelaciones, pajaritos, agujeros negros, galaxias. Harold se removió en el asiento y boqueó como un pez, buscando aire, incapaz de decir nada. Diez segundos. El administrador se dió cuenta del ambiente incómodo y, levantándose y tendiendo la mano, invitando a Harold a marcharse, soltó el tópico: "No se preocupe, si tenemos empleo será la primera persona a la que llamemos. Además, es usted un buen profesional. No le va a faltar trabajo. Ya le llamaremos."

Plumba. Portazo. Patada en el culo. Y lo peor es que Harold, pasado el primer MAL momento, pensó en que no había perdido demasiado. De hecho, siempre tendría un sitio donde acudir. Y así pasó el tiempo. Una semana, dos,... un mes, dos meses,... un año.... Y dos.

Y es en esta circunstancia cuando Harold se arrepiente de todo aquello que le hizo ser tan buen empleado temporal. Siempre a disposición de la empresa, a cualquier hora, para cualquier cosa. Esa es la parte de arrepentimiento. La parte de cabreo viene cuando, despues de dos años, la empresa no ha dado señales de vida (por lo menos directas... Harold sigue en contacto con la maravillosa gente del departamento de "Usar y Tirar" de la empresa, gente que realmente vale la pena). Es decir, ya que vamos a usar el tópico, por lo menos que se cumpla. Hubiese habido mil maneras de decir lo mismo, pero realmente, y con el paso del tiempo, a Harold lo que realmente le repatea fue que se usase un tópico para no contratar a alguien que ha dado bastante a/por/para la empresa.

Y para acabar, ayer me encontré con Harold. Continua abatido despues de ese rechazo. Harold sigue desempleado, sobreviviendo a salto de mata entre trabajos temporales, pero ya sin hacer las mismas cosas que hizo en aquella empresa, siendo atento y educado, pero solo para lo que las empresas le piden. Ya no hace nada de lo que le hizo tener esperanzas de tener un contrato fijo. Puede que sea una actitud bastante egoísta, pero Harold piensa que ya puede ser hora de que si existe una empresa realmente interesada en un programador "freelance", es hora de demostrarlo.


P.D.: Esto NO ha sido una historia sobre la situación laboral de Harold, ni de NADIE. Así que por favor, que nadie me empieza a contar lo que le pasa a él(ella) con su trabajo. No tiene nada que ver con empleo. Ha sido un relato de hechos reales, pero de OTROS hechos reales. A quien le interese y/o afecte, ya sabe como contactar conmigo.
P.D.: Suena I Still Haven't Found What I'm Looking For de U2, una gran canción para levantar el ánimo de Harold cuando me cuenta su historia.