8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

miércoles, septiembre 28, 2005

Soy negro, soy malo,...

...pero mamá, ¿tu me quieres igual, no?

Pues ya estoy dándole caña a última entrega de la franquicia GTA: San Andreas. Es curioso que la simple idea de un macarra que roba coches y va cumpliendo misiones dé tanto juego.

Pero es que la calidad de los diferentes retoños de Rockstar no ha ido bajando. Reconozco que del primero solo pude jugar una demo. Divertido, pero sin más: La vista cenital no terminaba de sumergirte en el juego y el paso del tiempo no se apreciaba. Pero era terriblemente divertido reventar coches.

La segunda parte solo variaba en el aspecto gráfico y el paso del tiempo. Por fin se hacía de noche mientras pululabas haciendo el macarra por ahí. Efectos de luces bastante chulos, pero la inmersión total tampoco terminaba de conseguirse al seguir con la vista cenital. En mi opinión, el peor de la saga. (Ya se sabe, segundas partes nunca fueron buenas...)

Y por fin llegamos a...

GTA III: Revisión completa del motor de juego, que pasa a ser de vista cenital a 3D con cámara flotante. Y si, ahora sí que puedes sentir como la policía te marca el terreno en cada persecución, terrestre o marítima. Las misiones alcanzan grados impresionantes de dificultad, las secuencias de introducción a las misiones están a la altura de cualquier buena película de acción y los enormes escenarios, junto al desarrollo no lineal del argumento (eres tú el que decide que misión hacer o simplemente ganar dinero robando, asaltando, haciendo de policía, bombero o conductor de ambulancia...) da como resultado un juego con bastantes horas de recorrido.
La ciudad se parece sospechosamente a Nueva York que ha sido rebautizada convenientemente como Liberty City. Tienes puerto, edificios en construcción, casinos, aeropuerto... una ciudad en sí misma.
Y bandas. Que depende lo mal que te lleves con ellas (y creedme que son rencorosos) o bien pasan de tí o bien te sacuden con lo que tengan más a mano o directamente te tirotean.

GTA Vice City: El motor de juego es el mismo, con pocas variaciones. La más evidente es que por fin se puede volar(con vehículos como helicópteros o hidroaviones) lo cual aporta un elemento más a lo que es realizar actos vándalicos. Si no llegas andando o en vehículo, lo haras volando.
La acción se mueve 20 años antes de lo que ocurre en GTAIII a una ciudad llamada Vice City, con un ambiente calcado descaradamente a Miami Vice. De hecho, uno de los personajes tiene la voz de Philip Michael Thomas (el detective Ricardo Tubbs) como guiño a la serie de televisión. Playas, sol y coches y motos rápidos. Y mucho chanchullo contigo de por medio.
Las voces las ponen conocidos actores americanos (Ray Liotta, Tom Sizemore o -no es coña- Jenna Jameson), el guión de la trama principal sigue siendo digno de una peli de mafiosos y empieza a hacerse referencias al título anterior con personajes que aparecen más tarde cronológicamente, pero en el juego anterior. Es decir, los mismo personajes, pero más jóvenes.
Se incluye como novedad el poder adquirir propiedades donde poder guardar el juego y/o recibir dinero del negocio relacionado con el edificio -turbio, por supuesto... bares, clubs de striptease, distribución de drogas, protección, pelis X...- que hayas adquirido. El mejor de la saga hasta....

GTA San Andreas: Si Vice City es enorme, San Andreas es inmenso. Ya no es una ciudad. Es un estado como puede ser California (De hecho, las ciudades principales son Los Ángeles-San Andreas, por lo de la falla- y San Francisco-San Fierro, con su tranvía y sus cuestas-) Las distancias son extremas, y se necesita un coche hasta para ir al baño.
Novedades: El apartado gráfico tiene dos mejoras importantes:
Uno; se ha renderizado todo. Hasta el más mínimo detalle. Solo faltan los pelos de la nariz. Se pueden distinguir detalles como las llantas de los coches o las tapas de los depósitos de gasolina (Buen sitio a donde apuntar si quieres ver como vuelan los coches)
Dos; a grandes velocidades (con una moto o coche rápido) el paisaje se distorsiona, se difumina debido a la velocidad. Y tienes que intuir los coches que se te cruzan, especialmente de noche.
Por lo demás, el propio juego te permite cambiar de apariencia física (Musculoso, gordo, etc...) a base de lo que comas y el ejercicio que hagas. Además de todo lo anteriormente comentado en los anteriores juegos te puedes cortar el pelo, comprar comida rápida, hacer tatuajes, comprar ropa, liarte con chavalas y como no, trapichear, liar guerras de bandas por tu territorio, participar en carreras ilegales, hacer "low-riding"... todo ello sin descuidar la trama principal, que si en los anteriores está muy bien cuidada, aquí deberían darles un oscar al mejor guión original por la historia principal.
Las voces originales del reparto son de aupa (por mencionar, Samuel L. Jackson o Peter Fonda, nada más y nada menos) y el nivel de dificultad es bastante avanzado para lo que suele se la media de la saga. ¿Todo porqué? Pues porque Liberty & Vice City son paraísos hippy-comunistas en comparación a la presencia policial en las calles de San Andreas. Los simples actos de disparar a alguien o algo, golpear a alguien o robar un vehículo -pan nuestro de cada día en esta saga- se convierten en un ejercicio de fé en San Andreas. Siempre se cruza un agente de la ley en el momento adecuado. Y si una cosa se aprende en estos juegos, es que no es bueno intentar defenderse de la policía. Ellos casi siempre tienen las de ganar. Son más y estarán muy cabreados.

Pues eso. Ahora mismo me llamo Carl “CJ” Johnson y estoy metido hasta las trancas en una trama con polis corruptos, amigos que no lo son, enemigos que me ayudan y bandas callejeras para descubrir quien mató a mi madre.

¿Es grave, doctor?

P.D.: Tarde de relax con Marcos, Josu y Jorge. Las ya del todo clásicas "Talk n' beer" donde nos contamos penas, proyectos, futuro y anécdotas. No cambieís, tios.