8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

lunes, noviembre 07, 2005

De Cómo No Descansar

Finde en el que no he podido descansar. Por dos razones, principalmente.

La más evidente fue la cena en sidrería el sábado a la noche. Bueno, no. La cena en sí no. Lo matador fue la juerga de después. Pero vamos a empezar desde el principio. Porque lo de la sidrería tuvo tema. A pesar de ser de donde soy y conocer el clásico menú de sidrería (chorizo, morcilla, tortilla de bacalao, chuletón, queso, membrillo y nueces todo ello regado con toda la sidra que seas capaz de beber) como todo buen vasco, pues resulta que nunca he ido a ninguna. Hasta el sábado. Con otros 25. Y como tenía que ser, pues dimos el espectáculo. Que conste que no lo empezamos nosotros, porque los veintialgunos de la despedida de soltero de la mesa de al lado pusieron de su parte. Y claro, la sidra y las ganas de juerga hicieron mucho. Tanto que hasta pedimos disculpas al camarero al salir. Pero lo que fue la comida en sí me gustó bastante. Y me quedé lleno. Claro que se paga. Y es bastante caro. Pero bueno, tampoco se va a convertir en una costumbre. Así que por ese lado, bien.

Como decía, la cena "degeneró" en juerga. Y la juerga continuó de bares. Pero claro, a ver quien es el pastor que guía a 26 personas en un estado... dejémoslo en "achispado". Pues eso. De la sidrería salimos 26 y al primer bar llegamos como 20, que no está mal... pero en el siguiente ya éramos 15... y así hasta las siete y media de la mañana donde ya el tema murió y todo el mundo se fue para casa. Pero el fiestón y las risas fueron estupendas... y el cansancio del menda no estuvo mal tampoco. Con lo cual fue llegar a casa y tirarme en la cama....

...hasta las 11:30. ¿Porque? Pues porque estando yo por ahí de juerga, recibí una invitación de Txistu para jugar un partidillo... al cual no pude acudir porque mi estado era "despierto" con situación entre "calamitoso" y "desastroso". Claro que una hora despues sí tuve que salir de la cama. Todo ello debido a que por fin encontramos una oportunidad para poder rodar el videoclip de Zefe y su grupo. Conmigo de chico para todo. Y dejando aparte el cansancio que tenía, me lo pasé razonablemente bien. A fuerza de cocacolas, pero bien.

¿Cuál es el problema entonces? Pues que se tenía que rodar de noche. Y de noche empezamos. A las siete, tras el trabajete previo de maquillaje, preparar iluminación y diversos retrasos, se empezó a rodar. Hasta la una de la mañana no llegué a casa. Con la canción metida hasta el cráneo. ¿Porqué? Pues porque se rodó con una batería montada. Con doble pedalera de bombo. Que suena como un cañonazo. Y claro, aun con las mazas del bombo quitadas, el resto de cajas y platos sonaban mucho. Y para que todos los músicos se enterasen de que iba la canción, pues nada.... tralla. Y yo al lado del altavos, encargándome de la música y de la maquina de humo. Deshuevao. Sin poder sentarme. Un mínimo de 10 vueltas a la canción. Heavy Metal. A todo trapo.

Y hoy estoy que no veo... Así que disculpadme si me encuentro un poco ido en conversaciones, MSN y/o emails. Quiero irme a la cama....

P.D.: Suenan los Rolling en la oficina... pero no me sale de la cabeza el estribillo de “Odyssey” de Sacrum. “Poseidon cursed me, I’ll never be at home