8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

lunes, enero 23, 2006

Lagun Aro B.B 92 - TAU Vitoria 78

Pues nada, aprovechandome de nuevo de la oportunidad que Txistu me otorgó, nos plantamos en el BEC para ver el denominado "partido del record". 13.000 espectadores, 1.000 de ellos del TAU. Ambientazo. Camisetas, cachirulos para aplaudir, silbidos, olas... Para que luego digan que el baloncesto no interesa. Había gente que pagaba por la entrada que utilicé yo. Y luego dicen que necesitamos otro campo de fútbol. No, lo que se necesita es un pabellón de baloncesto como Dios manda. Afición hay, y está visto que si los precios son populares, el campo se llena. Ahora, que el transporte debe mejorar bastante. El metro parecía una lata de sardinas.

El partido estuvo bien. El TAU hizo lo que sabe (bueno, Txamu no opinará lo mismo) y lo hizo bien. Los 78 puntos dan fé de ello, pero es que el Lagun Aro salió enchufadísimo a la cancha y entre Richard Scott y Javi Salgado con canastas psicológicas (de esas que dan la sensación de que si no te has puesto por delante en ese momento ya no lo harás), hundieron la moral del TAU, que aunque mantuvo el tipo dignamente (el empate a 55 puso nervioso a más de uno, entre los que me incluyo), ya no pudo inquietar demasiado a los locales.

El primer y segundo cuartos dejaron la impresión de que se podría hacer algo gordo, con parciales de 10 puntos y buen juego local, con exhibiciones en tiros de media y larga distancia, sobre todo de Scott. Pero tras el descanso, los de Perasovic aprovecharon el momentaneo desacierto local, y guiados por un inconmensurable Scola que hizo de la pintura su coto privado, llegaron a ponerse empatados a 55. Ilusión. Cuando ya todo el pabellón se resignaba a volver a ver el "trágico" tercer cuarto, Javi Salgado se encargó de marcar distancias con dos triples seguidos. Y a partir de ahí, el TAU se dedicó a presionar la salida y circulación del Lagun Aro, haciendo faltas a los hombres menos dotados en la línea de tiros (Weis).

Nombres propios: Scott y Scola. El americano estuvo enorme en la estadística de tiros de dos, con lanzamientos desde 5 metros que acabaron en la cesta, y el argentino hace lo que mejor sabe hacer: Recibir un balón de espaldas, movimiento (media vuelta, suspensión o ganchito) y canasta. Desquició en todo momento las marcas de Weis, del mismo Scott o de Panko, que no supieron frenarle. Es de agradecer que el resto de sus compañeros (Prigioni y Erdogan, principalmente) no le buscasen más, porque balón que recibia, canasta segura.

No, no he nombrado a Salgado. Este es un jugador muy limitadito que ayer, por azares del destino, se le apareció la virgen y enchufó casi todo lo que tiraba. Pero es que ese no es su cometido. Un base debe hacer jugar y dar asistencias. Meter canastas es tarea de otros y el base solo debe hacerlo en momentos puntuales, cuando vea la ocasión (O eso o te llamas Allen Iverson o Magic Johnson). Bien, pues Salgado ayer no hizo nada de eso. Cuando el reloj de posesión marcaba 10, 9 u 8 segundos restantes, Salgado recibía el balón. Parado. Y botaba. Y botaba. Y uno, que ya está medio curado de espantos, sabía indefectiblemente que se la iba a jugar el. Y eso no es lo que debe hacer un base. Tiene un nivel limitadito (el partido del DKV Joventud fue horrible) y yo diría que no sirve para la ACB. Es un buen base para la liga LEB (la segunda división, vamos), pero es lento, no es ninguna maravilla con el manejo del balón y telegrafía todos sus movimientos.

¿Qué es lo que pasa entonces? Que es el único jugador de Bilbao. Y por ello, por política de club, juega. El año pasado teníamos un base argentino llamado Corciari que era una máquina. El equipo se movía, daba igual que fuese ganando o perdiendo. Se cortaban líneas de pase, existía el contraataque... en el partido de ayer solo se vió un contraataque bien llevado, y fue por el base suplente, Koljevic.

Para acabar, me gustaría mencionar a Txus Vidorreta, el entrenador que año tras año, y con unos mimbres diferentes (excepto Salgado) consigue hacer un equipo compensado y que intenta mantenerse sin problemas. Pero es que tiene decisiones técnicas que uno no comprende. ¿Vamos ganando de siete y el TAU va a hacer faltas personales? Pues quita a Weis (que lo de los tiros libres no es lo suyo) y mete a Koljevic junto a Salgado. Pierdes centimetros (y de que manera), pero ganas control de balón y efectividad en tiros libres... Pero no lo hizo. Y así asistimos al dantesco espectáculo de un hombre de 2'18 lanzando autenticas pedradas al tablero de la canasta del TAU.

En fin, que estuvo muy bien y me lo pasé mejor. Mi garganta da fé.

P.D.: En el tajo, no jefe... suena Chambao