8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

viernes, septiembre 08, 2006

Una de Cine: Alatriste

Uno iba con cierto recelo por dos razones principales: La primera es que si te has leido los libros ya tienes una imagen mental muy clara de como deberían ser las cosas (y que el cacatrailer no confirmaba) y la segunda, es que por mucho dinero que se hayan dejado (y se han dejado una pasta) sigue siendo cine español, con lo que ello conlleva de -casi siempre- chapucería....

Y dos horas y cuarto después sales convencido de que el guión es demasiado concentrado, denso y farragoso. Se cuentan muchas cosas, demasiadas, como si se hubiese querido meter todos los libros de Alatriste en dos horas y media. Y por ese lado no se cumple: No hay referencias a Limpieza de Sangre (el segundo), personajes que tienen gran importancia en el filme no aparecen hasta la última novela.... pero lo peor no es el tono cansino y bajo con el que está filmado todo, si no las bruscas y frecuentes transiciones te llevan de un lado a otro de la Europa del siglo XVII. Y a alguien que no conozca el universo alatristiano puede que acabe mareado con tanto cambio de escena.

Pero es que por una vez, la ambientación, los decorados, las caracterizaciones (menos Blanca Portillo, que chirría en el papel de fray Bocanegra) y la espectacularidad de ciertos planos sacan a flote la película. Y barro, polvo, nieve, agua... la película es sucia, narrando la historia de un soldado anónimo de los Tercios españoles que malvive en Madrid alquilando su espada, cruzándose con personajes hístoricos (reyes, primados, escritores...) pero encontrándose también con muchos otros anónimos, que -por norma general- suelen acabar muertos. Porque la muerte se encontraba a la vuelta de la esquina. Este no es un relato de reyes y reinas e intrigas palaciegas de guante blanco.

Aquí se mata. Y olvidarse de coreografías de lucha trabajadas (yo me acordaba de El Prisionero de Zenda) como si de pasos de ballet se tratasen. Las estocadas son brutas, rápidas, explícitas, tiradas con la convicción de no dar una oportunidad al rival. Se cuenta por ahí que el instructor de esgrima norteamericano contratado dió saltos de alegría cuando se enteró de que las luchas serían tan reales: "Así sería como lucharía yo, y no como en otras películas, más interesadas en dar saltos y volteretas". Y una batalla final que no se me va a borrar de la mente en mucho tiempo.

Viggo Mortensen dá en el papel de soldado viejo, cansado y cierta actitud de cinismo. Pero abre la boca y lo estropea. Su acento porteño (vivió mucho tiempo en Argentina) destaca demasiado cuando utiliza un tono de voz elevado, pero en susurros y amenazas ("cómo la piedra cuando afila la espada" que escribió Pérez-Reverte) acojona. Un Unax Ugalde convincente que lleva el personaje que más evoluciona, un Eduardo Noriega que cumple con la actuación del pisaverde Guadalmedina, un irreconocible Juan Echanove como el irónico Quevedo y una fauna de secundarios que hacen de soldados.

En cuanto a las mujeres, una inmensa Ariadna Gil en el agradecido papel de María de Castro, objeto de los amores de Alatriste, y una Elena Anaya muy atractiva cumpliendo con creces en el papel de la arpía Angélica de Álquezar.... personaje que tiene algún peso específico en los libros, con una relación algo más tortuosa con Iñigo y dicha relación -opino yo- podría haber dado bastante más juego.

En fin, que dejemoslo en correcta adaptación de la serie de novelas de Pérez-Reverte, que -sin que sirva de precedente- se ha mostrado bastante complacido con la adaptación. Pero teniendo en cuenta lo que han sido los antecendentes (La Novena Puerta, Gitano, La Tabla de Flandes) es casí hasta de agradecer que no haya sido peor...