8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

domingo, octubre 29, 2006

Lagun Aro BB 61 - Real Madrid 81

Cuando allá por febrero fuí al BEC fuí con el único aliciente de disfrutar de un gran partido de baloncesto entre una de las mejores plantillas europeas contra el equipo local. Aquel partido acabó siendo una encerrona de las que hacen época, público y equipo unidos a cara de perro, saliendo a morder, y de ahí ha salido aquello tan manido de "El Espíritu del BEC".

Con esta premisa ayer se volvió a montar el partido en el Bizkaia Arena, para que volviese a funcionar la química entre público y el equipo. Pero el invitado (El Real Madrid) no se limitó a quedarse sentado mirando el espectacular escenario y pronto dejó claro que habría que atar en corto a unos inspiradísimos Louis Bullock (jugón!!) y -joder que mal me cae- Felipe Reyes. (que campó a sus anchas en la zona con una pasividad arbitral rayana en el atraco a mano armada)

Pero mal que me pese, el partido lo perdieron dos jugadores del Bilbao Basket: Rodney White y Javi Salgado. De este último no voy a decir nada nuevo: me parece tremendamente lento, tiene un ritmo cansino que fuerza a los compañeros a jugarse tiros desesperados al límite de la posesión y no hace nada por cambiar. Si sigue como base titular nos van a dar palos hasta en el carnet de identidad. Pero mención aparte a Rodney White, que empezó el encuentro relativamente inspirado.... pero a raíz de fallar un contrataque al intentar finalizarlo con un mate se le cruzó el cable y acabó jugándose -y errando- todo lo que pasó por sus manos.

Puede que suene injusto centrar el resultado en el mal encuentro de estos dos jugadores, pero estamos hablando del base titular y de una posición ocupada por hombre al que los sistemas que prepara Vidorreta le dan un excesivo valor (cómo bien saben el ex-BB Richard Scott o el lesionado Martin Rancik).... y que si no tienen el día, pues al hoyo. Y eso que se empezó relativamente bien... pero en los tramos decisivos del partido nunca se terminó de dar el hachazo definitivo para romper el marcador. Se llegaba a empatar y parecía que todo estaba hecho. Y eso, contra equipos de la calidad del Real Madrid, se termina pagando.

Porque fue en esos momentos cuando surgieron las figuras de un Bullock magistral (27 puntos, 100% en tiros de dos y 71% en triples), de un Raul López genial (que cada vez recuerda más al que maravilló en el DKV Joventud) y de un Charlie White inmenso (con canastas decisivas) para apuntillar al Bilbao Basket en un último cuarto para olvidar en el aspecto defensivo. Y ese atasco parece que se trasladó al ataque, porque aunque el porcentaje -los fríos números- de triples fue decente (10 de 24, un 40 y pico por cierto de efectividad), en este último cuarto fue donde se falló todo lo que se tiró. Y ni White (insisto, al que le quedan muchos sistemas que aprender), ni Espil (desaparecido), ni Recker (entonado al principio, desdibujado al final), ni Koljevic (en los momentos decisivos ni la sombra del revulsivo que suele ser) ni Weis (que hizo lo que pudo, pero estaba demasiado solo contra Reyes, Hamilton o Hervelle) dieron la sensación de poder incordiar a un Real Madrid que ganó cuando quiso pisar el acelerador.

Y la velocidad del Lagun Aro no da para tanto. Ojito al Real Madrid este año que sabe a lo que juega (al contrario que la éra Maljkovic) y apunta alto como siga a este ritmo.

Próxima crónica, el día de Reyes, BB Lagun Aro contra el TAU.