8 Take Me Down To The Paradise City Where The Grass Is Green And The Girls Are Pretty 8

sábado, octubre 14, 2006

Una de cine: El Laberinto del Fauno

Es acojonante la capacidad que tiene Guillermo del Toro para crear atmósferas góticas, ambientes cargados de fantasía y personajes con motivaciones ocultas. Lo consiguió con El espinazo del Diablo, Mimic, y en menor medida, en las comercialoides y jolibudienses Hellboy y Blade 2.

Pero el tío sabe a lo que va, y en ese sentido, El Laberinto... y su trama "no fantástica" es como un puñetazo en el estómago. Una historia de rencor en plena España rural de los años cuarenta, donde estaba muy clara la diferencia entre vencedores y vencidos, entre soldados franquistas y maquis echados al monte. Explícita. Bruta. En la que la trama fantástica se convierte en una vía de escape, no solo para Ofelia, la niña protagonista, sino también para el espectador.

Pero eso no quita para que haya momentos (dentro de ambas tramas) en los que uno piense que al director se le haya ido un poco la mano con la extra de sangre. No es una película para críos ni mucho menos. Que la protagonista sea una niña no implica que el tema de la película sea infantil. Ofelia está en el centro de dos historias que en cierto momento se entrecruzan. Y es en ese momento en el que uno piensa que la trama ha sido simplemente un ejercicio de vanidad guionistica. Por lo simple. Pero simplemente echa uno la memoria atrás, recuerda momentos anteriores y piensa que tampoco ha estado tan mal.

Gran parte del mérito de conseguir la atmósfera que alabo en el primer párrafo es debido al grandísimo trabajo de fotografía: Bosques del norte de España infinitos, aguaceros en los que se puede señalar cada gota, un laberinto donde cada piedra tiene una historia y una vieja casa rural -molino- con paredes que se van a caer en cada momento.

Pero si hay algo en lo que la peli se lleva la palma es en el trabajo de los actores: pricipalmente Sergi López (enorme como capitán chulo, mamón y prepotente de destacamento franquista), la recuperada Maribel Verdú (como mujer de pueblo informante de los maquis) y la niña Ivana Baquero. Pero no es solo esto, sino que los secundarios aportan mucha solidez a la historia. Mira que iba con reparos a verla, por aquello de que cine español y género fantástico no casan... pero el hecho de ver a gente como Alex Angulo o Ariadna Gil (que no termino entender cuando....) aportan un algo más de fiabilidad a una producción bastante convincente.